jueves, 18 de agosto de 2011

¿ Cómo evaluar un proyecto turístico ?


La evaluación de una decisión de inversión es un paso fundamental antes de invertir. Una vez que se ha definido el producto o productos a ofrecer, la temporada, los tipos de promoción, el lugar, la tecnología y demás aspectos de una idea de inversión, hay que poner todo ello en números con cabeza fría, sin apasionamientos y con la mayor precisión posible.
El primer borrador de su hoja de cálculo en Excel lo puede hacer usted mismo pero luego, con el fin de validar sus procedimientos y estimados, será mucho mejor si contrata a un especialista.
La principal recomendación es que uno debe ser desapasionado respecto de una idea de inversión al momento de su evaluación, es decir, hay que ser muy crítico y dejar el optimismo para la ejecución y para la operación del proyecto. La primera fase, la de pre inversión, requiere mucho profesionalismo, esfuerzo y objetividad pues uno puede tener que rechazar “la mejor idea de su vida”.
Se deberá tener especial cuidado en identificar bien los costos y los beneficios y entender que un proyecto no es más que un intercambio entre aquéllos, con el objeto de demostrar si los beneficios superan a los costos.
En vista de que las partes correspondientes al estudio de mercado, la estimación de la demanda, la determinación de la oferta y la valorización de costos y beneficios es complicada, no se deberá escatimar en gastar lo necesario para contar con pronósticos más precisos. El apoyo de ingenieros, economistas, arquitectos puede ser muy valioso. Recuerde que lo se que gasta en preinversión no supera el 5% de lo que se invierte, por lo que vale la pena asegurarse que se invertirá bien.
Aquí se presenta un breve listado de temas y sugerencias a tener en cuenta durante la elaboración de la preinversión, sea que la realice el propio inversionista o que la encargue a un tercero especializado, con el propósito de que se obtenga el resultado más cierto que permita tomar acertadamente una decisión de inversión:
1. Defina sin ambigüedad su producto o productos.
2. Proyecte sus ingresos. A su mejor estimado castíguelo por 50% (es decir, redúzcalo en 50%), no “castigue” su tasa de descuento. Si su proyecto es rentable a pesar de considerar solamente el 50% de sus ingresos, es un proyecto que vale la pena estudiar mejor.
3. No olvide considerar todos los costos relevantes, sobre todo el capital de trabajo. Haga un listado de ellos y repáselo.

4. Incorpore sólo los beneficios que piensa obtener, no “peque” de optimista en esta tarea. Haga un listado de ellos y repáselo.
5. Determine su tasa de descuento.
6. Recuerde que flujos nominales son descontados a tasas nominales y flujos reales a tasas reales.
7. Defina su mejor relación deuda/capital. Este aspecto es muy importante y debe ser abordado con asesoría especializada.
8. Tenga cuidado con el valor residual; un valor residual muy alto puede ser irreal y mejorar la bondad del proyecto artificialmente. Evalúe su proyecto con un valor residual muy bajo o nulo y conozca su bondad.
9. Haga su análisis de sensibilidad. Si puede efectuar un análisis de riesgo mucho mejor.
10. Si su línea de negocio es sumamente competitiva, tenga cuidado en la proyección de sus ingresos. Si es así, será conveniente definir una estrategia de diferenciación de los productos para apuntalar los ingresos y levantar barreras a la competencia.
11. Consiga el apoyo de un especialista para los temas más complejos. No avance con interrogantes.
12. Tenga un plan estratégico, formule su visión, misión y objetivos de mediano y largo plazo. Este plan le da consistencia a su proyecto.

Asimismo, durante el cumplimiento de estos pasos o una vez culminados debe tener presente estas recomendaciones:
a. Crea en los resultados. Si tiene dudas o consultas pregunte al especialista cuantas veces considere necesario. Si todo le parece razonable confíe y decida basado en los números.
b. Trabaje o pídale al especialista que trabaje varios escenarios; por lo menos tres: pesimista, neutro, optimista, es lo recomendable.
c. Revise detenidamente los estimados de costos y de beneficios.
d. Pida una exposición detallada de lo trabajado, una presentación en Power Point es muy útil.
e. Si planea presentar la evaluación a un grupo de inversionistas, revise cuidadosamente la presentación o pídale al especialista que la realice.
f. Conozca bien todos los detalles de su proyecto, reconozca las debilidades y fortalezas, los riesgos, las opciones o alternativas posibles.

Recuerde que evaluar un proyecto no es una tarea sencilla. Nuestra naturaleza nos lleva muchas veces a evitar este paso y confiar en nuestra intuición. No hay mayor error, la intuición humana no puede considerar tantas variables como las que estudia la evaluación de proyectos. 

En Aponte Allis Consultores Turisticos nos especializamos para que su proyecto sea planteado y evaluado con las estrategias mas viables de su negocio, consultenos y sabra por que estamos "Formados para la Excelencia" 

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